Es de aquellas cosas de la vida que llegan sin haber sido previstas. Nadie me avisó aquella noche de risas y desvaríos de que serías un pilar sagrado de tantas y tantas noches más. Sin romanticismos, ni abrazos, ni besos, simplemente con tu buen humor, con tu alegría y tu original manera de reír.
Nadie me dijo que volver a casa contigo se convertiría en una de las cosas que más me gusta hacer en este tiempo, que sería algo tan simple y sencillo, tan inesperado, que llegara a ser una de las cosas que más echo de menos. Las conversaciones en el coche mientras busco las llaves, aunque terminaran mucho más tarde de haberlas encontrado. Y que me encanta verte conducir, no imaginas cuanto.
Nadie me contó que tenías la mejor de las maneras de callarme la boca cuando te recuerdo que los años pasan para todos... Y lo agradable y diferente que es sonreír mientras lo haces.
Que no fue una gran 'historia de amor', eso ya lo sé, quizás ni siquiera fue de 'amor' y se quedó apenas en 'historia'. Pero es tan grande esto que me hiciste descubrir... Que vivir es mucho más que respirar, y que aunque se puede disfrutar ésta vida de una y mil maneras, todas y cada una de ellas se unifican en una sola: Escuchar en bucle cualquiera de tus discos de Extremoduro, mientras poco a poco nos damos cuenta de que el sol ha salido hace ya bastante rato y quizás ya es hora de volver a la realidad...
Pero eso eso no es nada, son sólo un cúmulo de cosas que me trajeron lo mejor desde hace mucho tiempo: DESCUBRIRTE.
Debe de ser verdad eso que dicen de que las opiniones de los demás nos condicionan, porque yo tenía una idea prefijada sobre ti, que tú te encargaste de tirar a pedradas. Pedradas con sabor a besos, besos con sabor a ti. A tu verdadero yo. La sorpresa de mi vida.
Me habían hablado de ti, pero nadie supo explicarme lo impresionante que eras, quizás es que no querían compartirte, dejar ver lo mejor de ti, tu manera diferente de hacer que todo el que permanece a tu lado no pueda parar de sonreír. Será por eso que no quiero (ni puedo) sacarte de mi vida. Ya es que me da igual la forma en la que permanezcas a mi lado. Topicazo, pero con tu amistad me sobra y me basta. Porque no puedo sacar de mi todas las noches en las que tu voz o tus palabras son las que me levantan y me hacen seguir, las que alegran de pleno mi alma.
Lo siento. Te ha tocado ese papel. Esta claro que yo no pude tirar los tus muros y sin embargo al final fuiste tú el clavo que sacó el otro clavo, y acabaste por clavarte mucho más adentro. Por eso te deseo lo mejor, que te vaya todo de 10, porque ahora sé que de verdad lo mereces. Y... ¿Quieres saber algo más? No sabes como me gustó haberte conocido...
