viernes, 12 de abril de 2013

El ser humano es impredecible


Siempre me confundo con la palabra reaccionario. A mí me suena a alguien que reacciona, que se rebela a algo. Pero significa exactamente lo contrario. Un reaccionario es alguien que quiere que nada cambie. Ante un hecho injusto, doloroso, todos reaccionamos de diferente manera. Algunos reaccionan sin pensar. Otros reaccionan de una forma inesperada. El ser humano es impredecible; nunca se sabe para dónde puede disparar. Una reacción en una respuesta a la acción. Ante una situación hay tantas reacciones como personas, y una misma persona incluso puede reaccionar de distinta manera ante la misma situación. Hay reacciones que sorprenden.
Reaccionarios o revolucionarios. Da lo mismo; lo importante es el cambio, que no se detiene. Todo cambia, permanentemente. Podemos mantenernos sin reacción mucho tiempo, pero siempre llega el momento de la revolución. Cuando empieza la revolución, no se puede detener con nada. La revolución es una reacción, una reacción hacia algo injusto. Algunos se resisten al cambio, hasta que el cambio es irresistible y es imposible no reaccionar; no dejarse llevar por esa revolución que nos cambia la vida radicalmente.
Acción, reacción, así avanza el mundo, así cambia la vida. El reaccionario, dicen, le teme a los cambios. El revolucionario quiere cambiar el orden de las cosas, del mundo que siente injusto. Yo creo que uno no puede convivir sin el otro. Para que la historia avance, alguien tiene que proponer el cambio, y alguien oponerse. De esa puja vital surge el cambio; los retrocesos, y los avances. El revolucionario de hoy es el reaccionario de mañana. Algunos apuestan al cambio; otros le temen tanto que intentan frenarlo, y si es posible, matarlo.

jueves, 11 de abril de 2013

Una caricia al alma.


Es… Alegría, y es amistad. Es sentirte parte de algo. Es una fiesta. Es como una mampara que nunca se cae. Es un lugar al que siempre quieres volver. Y es pensar menos en yo, y más en nosotros.
Es entrega total, amor total. Es un delirio. Es esforzarte cada día un poquito más. Y también es saber que todas las tormentas pasan. Es hacerte más fuerte con cada golpe que recibes. Sí, sabiendo que del otro lado siempre hay alguien.
Es no tener miedo a siempre ir más allá. Es estar en familia, estés donde estés. Es como un amor a primera vista. Es una caricia al alma. Es ponerle el pecho a lo que venga, como venga y cuando venga. Es jugarse, es elegir. Sí, y es rodar, a veces arriba, a veces abajo, pero siempre rodar.
Es como el amor, que cuando es verdadero, es eterno. Eso son para mí, amor eterno.